Es el EROTISMO de las más típicas y notorias manifestaciones de lo Humano. Participa por igual del AMOR y la SEXUALIDAD. A aquel le pone la carne y a ésta le quita la animalidad y le pone trascendencia.
Así, por el EROTISMO, la SEXUALIDAD queda dignificada, y el AMOR energizado. ( María Zambrano )

sábado, 27 de diciembre de 2008

MIRADAS PERDIDAS

Relato y fotografía de Juan Pellicer
Arropado de silencios y sonrisas imaginarias, tus miradas, buscando vacíos, inquietas por volver. Finges estar, sabiendo que otros mundos te apartan, te alejan, te separan, incluso de ti…
Vete, márchate, no regreses, no vuelvas la mirada… podrías ver, a lo lejos, confundidos entre tinieblas, suaves y cálidos besos que, posados sobre tu mejilla, susurraban palabras de amor.Márchate con la noche, envuelto en su negra capa de mundos callados. Aléjate despacio, que tu figura, diluida por grises horizontes, te borre de mi vida para siempre.
No digas adiós, no esperes el abrazo, no busques la señal, no ansíes el perdón… márchate.
Callado, mirando tus pasos. Llévate tu única música, los latidos de tu corazón, ellos, con sus notas, serán los que te abran los caminos entre las sinfonías de tristeza.
Márchate sintiendo la doble soledad; la que te lanza al vacío sin poderlo evitar, y la que, inmisericorde, te arrastra y te llevan a vergeles malditos.
Sigue tus pasos, ellos, como ajenos a ti, serán los únicos que algún día, aprovechando tu sueño tras tu derrota, te devolverán a tu pequeño jardín donde un día fuiste grande. Ellos, rebeldes, serán sordos y mudos y ciegos, y no te escucharan. Ellos te guiaran y, de nuevo, veras luces de millones de colores.
Si algún día, sientes que tu corazón no puede más, si sientes que, a pesar del esfuerzo sigues parado, viendo como el mundo, loco, gira a tu derredor. Si algún día recuerdas las notas de mi guitarra y las letras de mis canciones, aquellas que hablaban de amor, déjate llevar de los sonidos, que aunque sean de silencios, te hablaran de mí. Si algún día, alguien te recuerda mi figura o sus palabras mis palabras o sus perfumes te embriagan como los míos, aquellos de azahares, sin poder evitarlo, te llevaran a mi, no llores… solo será un recuerdo que permanece también dormido en tu ajado corazón. No pierdas demasiado tiempo en romper o borrar, aquello que un día, ya lejano en todas las historias, fue una estrella brillante en la fría noche.
Ahora que no estás, ahora que has dejado de s
er tu, para convertirte en él. Ahora que ya no puedo sentir tu piel junto a mi piel, ahora que me debo conformar inventando mis días y soportando mis noches. Ahora que tus palabras suenan con más fuerza y tus abrazos me llegan tan dentro…ahora es cuando me siento perdida, perdida en el mundo que tú construiste para los dos y que yo no conocía. Un mundo feliz que solo duró un segundo.Déjame que te siga…
No, no deseo seguirte, ni deseo que regreses. Acaso con tu vuelta, se rompiera este gran amor que ahora, llena mi corazón.
Decía el poeta que “la melancolía es la felicidad de estar triste”.
Hoy que me siento feliz; que desde mi interior siento miles de campanillas de todos colores agitándose para mí; que desde el sosiego de aquella mirada que se pierde, siento una inmensa paz que me llega sin saberlo ni tan siquiera buscarla, como merecida recompensa; que me veo sola y sin embargo me siento, acaso más acompañada que nunca…
Hoy dices que me notas triste, sin embargo mi corazón que no me engaña, que ha sido mi guardián y que sabe todo de mi, me canta al oído la melodía mas bonita que jamás escuché, aquella melodía que el trovador, atravesando campos y montañas, trajo como preciado tesoro envuelta en notas de color.
Déjame con la mirada perdida, deja que ella, perdida, descubra lo que yo, con los ojos abiertos no supe, quizá no puede, ni tan siquiera imaginar.
Déjame volar con la mirada para verme allá, a lo lejos, igual como ahora me siento. Feliz.

DOS DEDOS SE DESLIZAN

Poema de Rafael Sandiego y obra de Adela Casado
Tu cabeza hundida en las almohadas,
llenas de belleza mis pupilas,
hay almohadines y almohadones,
esparcidos por todas partes...
tu pierna al descubierto,
en la sedosa sabana tibia,
demostrando tu nalga firme y redonda.
Yo te contemplo desde el umbral de la puerta
incansable de ti,
dos dedos se deslizan suavemente,
de arriba a abajo
entre tus muslos desnudos,
que invitadoramente me llaman,
hoy al amanecer...

EL ESPEJO

Poema de Amarande Guzmán y obra de Oscar Carballo



Esta niña durmiente que fuì
se asoma al espejo de tu indiferencia
ni siquiera mi canto
triste lamento que acompasa este devenir
sirve para acallar el rumor
del invierno que se acerca.
Fuì todas las mujeres que amaste
y todas las que humillaste
Fuì el fuego que prendiò en tu corazon
hoy... brasero de mis cenizas.


lunes, 22 de diciembre de 2008

NOMBRANDOTE

Poema y obra de Vilma Vlems
Mis silencios te llaman,
sin voces ni gritos,
te has quedado detenido
en el tiempo de un sonido.

Abro la ventana para que entre el sol
y te cuelas con él,
rayo a rayo,
luz de luz.

Y sigo llamándote,
y sigo buscándote,
sabiendote aquí,
sabiendote lejos.

Titán de alas negras,
mariposa enredada en tu vuelo,
posada en una letra de tu verso,
convertida en un acento de tu prosa.

DIBUJANDO SOLES

Poema de Amarande Guzman y obra de Eva Alcaide
Al filo de la eternidad
se debate mi alma,
un llanto callado
ahoga mis besos
envueltos en celofan rojo.
Yo.. desfragmentada,
ausente en cada latido,
resuello, gimo, te pido mas.
Tu.... absorto en la dulce tarea de amar,
recolectando lirios ,
dibujando soles azules...
preservando un legado eterno...
de secretos no escritos,
de caricias robadas al tiempo,
alimentando mis ganas de tí.

domingo, 21 de diciembre de 2008

PARA TI

Poema de Aurelio Dominguez y obra de José Linares

Como me gusta en tu dormir robarte
los besos de tus labios de amapola
que son rocío de la primera hora
despertando mis instintos para amarte

acariciar la seda de tu cuerpo
besar los frutos del limonero
y llenarte de caricias por entero
para acabar despierto,
lo que es sueño

cruzar el valle de tu cintura
llegando a la cima en tus caderas
y besar tus muslos de piel canela
sin respeto al pecado de la gula

y siguiendo por el cauce de tus senos
acabar en la flor más deseada
para ser yo el amante tu la amada
y llegar los dos juntos a ver el cielo

SALA DE POESIA

Prosa de Modesto Herrera y obra de Virginia Palomeque
No supe como pasó, de repente me encontré platicando contigo sobre el amor y la poesía, algunos versos míos se tejieron con la terrible sencillez de otros más profundos...y Neruda comenzó el relato, destapó los oídos, y se llenó de metáforas silenciosas en mi cuarto, entonces, irrumpí con un vehemente deseo de leerte más los versos de un capitán que, anónimo conquistó geografías diferentes en un universo fatídico de políticas encontradas, dentro de una tierra en que el amor no era tan fácil de encontrar por esos rumbos en que el odio entre hermanos ignoraba por momentos a su vasta legión de trovadores.
Me descubriste de igual forma el apego que sentías por la ausencia de ti, me hiciste cómplice de tu soledad y dialogamos en silencio y a distancia, entre compases de espera por una metáfora con otra. El secreto se compartió y la necesidad de ti se volcó con tu lejanía, con tu espera, ¿me percaté acaso de ese estado de éxtasis que provocaba el hablarte, como si fuera el espejo mágico que devuelve lo que queremos escuchar?
De repente a través de tu voz, tus respiraciones entrecortadas, tus suspiros velados, tu risa, me comencé a imaginarte y en cada verso que leíamos, te fui construyendo en mis pensamientos, la intuición llegó en el momento mismo que llenaste un vacío en mi interior con tu sonrisa y así sucedió que comencé a quererte y conocerte; nos fuimos rescatando en las eternas búsquedas, de Orfeo, de Werther, de Dante y Ulises, por sus amadas, perdidos entre los medios electrónicos que desmitificamos en esta dialéctica de soledades.
Revertimos el pasado de las letras y viajamos hacia un mundo de historias que entrelazaban nuestros deseos; la magia emergió con otra Gioconda latina, glamorosa y radiante, que encontró eco en nuestras ganas de abrazarnos, de tocarnos, para sentir que a pesar de todo si éramos reales y no las voces distantes a miles de kilómetros, como si fuera “la carta en el camino” que escribió Neruda al regresar a Ítaca, donde su Penélope siempre lo esperaba.
No bastó el punto de encuentro en que las musas de una Safo ibérica, propiciaron el acontecimiento en una sala repleta de poetas y poesías que nos aturdían dulcemente y trastocaban nuestros sentidos hasta que nuestros mundos se alinearon en dos universos encerrados (polarizados) dentro de un hilo conductor e imaginario, y mas allá de los circuitos electrónicos, volvimos a nacer con la permanencia del instante, atemporal y definitivo que quedó marcado para siempre en un punto olvidado por el infinito.
Las coordenadas entonces, fueron la magia y el poema; las variables determinadas por el erotismo y la necesidad de creer en los espejos, nos fueron acercando al cautiverio de las coplas y la melancolía, de comenzar a extrañarnos antes de que nos conociéramos, de besarnos con nuestros pensamientos, y así el misterio cobró forma en el verbo en este mundo real e imaginario de nuestro secreto amor...

sábado, 20 de diciembre de 2008

CARTA A UN AUSENTE

Poema de Paloma Blazquez y obra de Valeriano Cortazar


Tengo ceniza en mi boca.
El corazón fragmentado en trozos de cristál.
En las tripas vacio.
En la cabeza tu presencia se me pierde
Mis manos ya no recorren tu geografía.
No percibo tu olor
Ya no recuerdo la música oscura de tu voz ni el rumor de tus pasos
Mis ojos se velaron ya no reconocen el fulgor de los tuyos
Ya no se detiene el tiempo contigo
Mi sueño ya no te sueña
Solo está vívida tu ausencia

TE VERE

Poema y obra de Pepa Herrera


Sucumbirán mis ojos
Y te veré de nuevo,
Y volveré la mirada
Y el alma…
Se callarán los miedos.
Tras el azul, inmóvil,
Manos que hablan,
Que dicen luz…
Te sonreirán mis ojos,
¿Hablará el alma?
Tal vez los labios y las palabras
Arrancarán espinas
De temor…
Se callarán los miedos…
Quizás las manos
Recubrirán de vida
Los sueños…

AMORES EN BLANCO Y NEGRO

Relato y fotografía de Juan Pellicer
Amores en blanco y negro, como los de antes, como los de siempre. Amores donde un beso se robaba y una sonrisa se adivinaba. Amores en blanco y negro como los que tuvimos. Aquellos amores que empezaban y acababan en nosotros. Nadie más feliz, nada y todo por inventar, nada y todo por descubrir. Amores vividos y sentidos con el alma. Amores creciendo; como nosotros. Aprendiendo, como nosotros. Descubriéndonos nuevas sensaciones y, nosotros, pobres, incapaces de expresar tan siquiera un nombre. Solo un corazón pintado en una pared. Un corazón que el tiempo, la distancia y el olvido, se encargaría, seguramente, de demostrar porqué siempre aparecía partido. Amores aquellos, donde el primer beso era eterno, tan fuerte e intenso, que apenas, entre los dos, se unían las fuerzas para darlo, y si se daba, entonces ya no quedaban para mantenerlo. Un beso robado, solo un beso apenas dibujado. Un beso “explicado”, ¿un beso explicado? Si, explicado. Cuando los amores eran en blanco y negro había que explicar los besos, las caricias, las miradas, incluso por explicar, había que explicar también esos silencios y esas miradas desviadas que, acompañadas de profundas inspiraciones, sobrevenían tras el más mínimo roce. Aquellas sensaciones que nos ahogaban, sin saber porqué, y nos “desbordaban”, (desbordaban todo nuestro ser, el humano y el divino también,). Todo esto había que explicarlo, no tanto para que el otro/a entendiera, sino para ser merecedores de él. Explicando el beso, explicábamos nuestro amor, nuestro sentimiento. Dábamos a entender, nuestra real pasión, que seguramente ni era real ni tampoco pasión. En los amores en blanco y negro, era muy importante la explicación, no tanto el beso. El beso, junto a más besos, miles de besos, millones de besos, llegaban después. El problema, eso si, es que llegaban ya sin explicaciones. Cuando vivíamos el amor en blanco y negro, nunca supimos que era peor, si cuando se daba un beso con explicación (porque entonces no parecía beso), o cuando venia sin ella, porque entonces no parecía ni nuestro ni para nosotros. Los amores en blanco y negro, eran así, o blancos o negros, en la mayoría de los casos condenados a, como aquellos viejos corazones pintados en la pared, romperse por la mitad.
Amores en blanco y negro, cuantas sensaciones calladas. Cuantos mudos “te quiero”, cuantos deseos de todo y de nada, junto/mezclado. Cuantas noches mirando la luna, cómplices, riéndonos con ella. Cuantos proyectos, cuantas ilusiones… cuanto amor, aunque fuera en blanco y negro.
Tanto amor…
¿Dónde quedaron aquellos amores en blanco y negro? Algunos murieron con la explicación, o quizá por ella. Otros se convirtieron en preciosos adornos de viejas paredes.
El tuyo, no se acabó, se transformó. Ahora es un gran amor. Un gran amor que supo aceptar que todo, los besos explicados, las caricias robadas, los corazones pintados en las paredes…todo, es lo que iba dando color a nuestras vidas. Es lo que iba llenando el corazón y vaciando la palabra. Es lo que le dice sin decir un alma al del ser amado, caminemos juntos, inventemos cada día, y, así, unidos, descubramos en nuestra última pared que nuestro corazón, aquél que un día nos explicamos, sigue ahí, partido, si, pero en Color.

MALA,MALA,MALA (POEMA BLUES)

Poema Rafael Sandiego y obra de Pepa Herrera

Cuando me amas,
Me siento araña venenosa,
porque tu me tejes
entre tus manos sedosas.
Vienes y te masturbas en mi cuerpo
me tomas, y yo me dejo,
me alegro de ser mala,
mala para calentarme y para gritar
mala para circular mi lengua traviesa,
mala para coger y revolcarme
mala para ser fiel,
mala para tomar tequila
mala para aprender buenas mañas,
Si supieras lo perversa que soy,
que simpatizo con las malas,
que toman lo que les place,
cuando se les antoja,
amor amor, !soy mala!,
mala para cualquiera,
la culpa no se hizo para mí,
cuando me amas,
me haces mala...mala...mala
...una loba, y qué...

viernes, 19 de diciembre de 2008

LO QUE QUEDA...

Poema de Ángeles Charlyne y Adela Casado

No tengo más que...

un sombrero gentil para el saludo,

una mano llena de mí,

una sonrisa abierta de regalo,

unos ojos grandes para el aplauso,

un paso púdico y fugaz,

una boca que calla silencio,

y un sepulcro que aguarda...

cuando la noche llega,

y yo me quedo con la mujer rota....

DIVINA ADVERSIDAD

Poema de Rafael Sandiego y obra de Amarande Guzmán

Divina adversidad
corazón en alto
esperanza latente
a flor de capullo.

Marca tengo en el cuello
como un sello de caducidad,
se me desgarra el alma
dejando salir mi espíritu alado.

Bello tatuaje
marcado en mi dorso
que me hacen recordar
el goce de mujer,

exótico y sensual!
que viva la vida!!
vida que tanto disfruto
...aún en la adversidad...
Belleza interior, A Amarande Guzman

PUEDO COMENZAR ESTA POESIA...

Poema de Estrella Campillos y obra de Niceas Romeo
Puedo comenzar esta poesía
diciéndote te amo
pero es demasiado cursi
entonces comenzaré diciéndote
que el morbo danza en estas páginas
que la humedad de tu semén
aún penetra en mis poros
y que la carne de tus labios
buscan mi sexo desesperadamente
los gemidos traspasan las paredes ya viejas
excitan la ventisca que afuera se masturba complacida
con los árboles del jardin
tus lienzos en la pared
nos miran cómplices
sienten el desorden de hormonas
tú estás ahí
como cupido
en el mes de febrero
tu dardo envena mi inocencia.

HUMANOS

Obras de Ruben Balbis



H

U

M

A

N

O

S


SOY UN ADICTO DE TU AMOR

Poema de Rafael Sandiego y obra de Amarande Guzmán

Ven,acercate junto a mi
que tengo ganas de llenarte de caricias
y besarte muchas veces otra vez.

Ven que mis noches son de ti
aunque el día no me alcance
tu alimentas mi codicia todo el tiempo
para hacernos el amor

Porque soy un adicto de tu amor
tu ser tan exquisito, es hemoso y muy bonito
solo vivo para amarte, pa' quererte, pa' gozarte
doy gracias al destino haber entrado a tu camino

Porque soy un adicto de tu amor
pues no quiero otra cosa, que una pluma y una rosa
dedicarte mis poemas y escribirlos con mi boca
en tu cuerpo que me entrega, el deseo que me provoca

Porque soy un adicto de tu amor
se despierta en un chasquido el señor que esta dormido
por tus senos y tus piernas cuando van, cuando se vienen
y el meseo de tu trasero me alborota si lo veo
porque sólo pienso en tí...