Es el EROTISMO de las más típicas y notorias manifestaciones de lo Humano. Participa por igual del AMOR y la SEXUALIDAD. A aquel le pone la carne y a ésta le quita la animalidad y le pone trascendencia.
Así, por el EROTISMO, la SEXUALIDAD queda dignificada, y el AMOR energizado. ( María Zambrano )

lunes, 16 de marzo de 2009

LA BUSQUEDA

Relato de Angeles Charlyne y obra de Jose Francisco Gonzalez
¿Podríamos encontrarnos? - propuso él.
¡Por qué no! - respondió ella.

Los meses huían incontrolables, desapasionados, como espuma irrefrenable, lista para dejar de ser.
Una pompa jabonosa, acostumbrada a ser barrida por la lluvia de la ducha cotidiana.
Ellos, se quedaron, desnudos como el almanaque deshojado, entregándose, olvidando el insistente tragaluz del mundo que, empeñado, quería robarles tiempo y brillos de vida.
Escondidos y distantes de la ciudad, se refugiaron bajo el puente colgante, donde la razón se pierde y uno se encuentra a solas, ganando sentidos a la guerra de cada momento.
El instante era tibieza, como la del jacuzzi; redondo, igual a la oportunidad.
Se les antojó un bote blanco, donde el placer los trasladaba al país irrenunciable del goce.
El vaho de la boca entreabierta de la mujer, derramaba poemas a punto de ser descubiertos, empañando el espejo de la habitación y del tiempo por venir.
La huella existencial respiraba vida.
Las letras, bailaban melodías desordenadas, como las prendas que, sin custodios ni testigos, quedaron dormidas sobre la cama.
El invierno, dentro, inauguraba su primer día de gloria.
La tarde merecía un festejo.
La pérgola, esclava del jardín, sostenía ramas entrecruzadas de diversos rosales.
El aroma se confundía en el espacio, batallando silencios, pugnando por la palabra.
La magia brotaba en el cielo nítido de junio.

Era fin de mes, de las ansiedades y comienzo de la fiebre estallando en cuerpos mojados, como el pan, cuando la levadura revienta en promesas y consumaciones.
Ellos, comensales vespertinos, se alistaron para probar bocados, bebiendo la copa ajena, convidando su carne, saboreando besos, mutilando abrazos fraternos, consecuencias del hambre y nunca decir no.
Perdidos, se encontraron... sustancia de gozos y sombras, gotera intermitente; miradas de cal y arena; caricias de sal y azúcar; respuestas sin preguntas, preguntas sin respuestas.

“¿Mentía la verdad o la mentira decía la verdad?” -pensaron - voto de clausura y fantasía.

¿Quién podrá echar de menos tanto misterio...?
¿Quién se animará a contradecir la furia de los cuerpos..?
¿Quién blasfemará sobre la conciencia...?

Los veladores en las mesas, apagaron las luces, detrás de las cortinas.
La música derramó desde el cielo y para la tierra, lloviznas, bautizando el sexo a hurtadillas; un permiso excitante y loco, reuniendo antojadizas formas de amarse, perseguidas por ambos, como borrachos en la ruta de sus cuerpos.
Vivir cuesta - murmuró él- cuando el alma tiene un saldo generoso de privaciones.
El alma nos dice ¡hola! y, reverenciándo, nos saluda en el momento preciso; si lo dejamos pasar, puede ocurrir que muera sin hablar -dijo ella-

La pareja abandonó el alojamiento, como dos desconocidos.
Cada uno eligió su saludo...
El vistió ropas de señor aconsejables a fin de reunirse con su mujer.
Ella, traje de señora, adecuado para verse con su novio
El, marchó por el sendero del yo no fui.
Ella se perdió por el camino del que sé yo...
Un cometa irrepetible los dejaba atrás

1 comentario:

Jose dijo...

¡Qué hermoso!, tu relato, Ángeles; preciosa narrativa llena de emociones y sentimientos, llena de buen gusto, y aventuras de la vida; ¡eres genial!,¡gracias! por tu regalo. ¡Qué hermoso!
josé